Aloe vera en crema o en gel: ¿en qué se diferencian?
La crema de aloe vera es una emulsión: el agua y el jugo de hoja de aloe se combinan con aceites o mantecas vegetales y un emulsionante. El gel de aloe vera es sobre todo agua y jugo de aloe espesados con un gelificante, con poco o ningún aceite, por eso es más ligero y se absorbe antes.
Para la piel, esta diferencia importa más que la propia planta. El gel aporta agua y deja una sensación fresca, pero casi no aporta lípidos. La crema combina esa hidratación con aceites, que ayudan a reducir la pérdida de agua y mantienen la piel flexible durante más tiempo. Como orientación:
- Gel: piel normal o grasa, días de calor, después de la ducha o de un día al aire libre.
- Loción: emulsión más fluida que se extiende con facilidad en piernas y brazos.
- Crema: más nutritiva, para zonas secas, la cara en invierno, manos y codos.
Los productos llamados «gel-crema de aloe vera» se sitúan entre ambos: una emulsión ligera con textura de gel.



